El grupo ecologista Ecos 23 utiliza los tiempos de fiesta para crear conciencia sobre temas ambientales en el "23 de enero", uno de los múltiples ghettos Caracas.
En Venezuela, los niños suelen celebrar los juegos del carnaval de juego que implican una gran cantidad de agua, papel, pintura y huevos, desperdiciando grandes cantidades de estos recursos y dejando las calles sucias semana después de las fiestas. Este año un grupo de jóvenes de "23 de enero" elegir para celebrar las fiestas de una manera más respetuosa con el medio ambiente.
Más de cuarenta niños de entre 6 y 18 años de edad, con su propia iniciativa y dirigido por Ecos 23, habló con sus vecinos sobre temas como el calentamiento global y el reciclaje, la promoción del uso racional del agua y la importancia del medio ambiente. Sus trajes fueron hechos a mano con viejas piezas de tela que recogieron de los vecinos, algunas semillas, hojas secas y otros materiales naturales.
El gueto popular de "23 de Enero" es un pobre "barrio" de Caracas, donde hace dos años un grupo de personas fundó Ecos 23, una organización social con el propósito de promover actividades para informar a la gente sobre temas ambientales.







































